¿Y si hubiera sido antes?
May 16Nunca nos despedimos, ambos éramos tremendamente malos para ese tipo de rituales en los que nadie sabe qué decir. Yo no quería irme, tú no querías que me fuera, pero ambos nos congelamos en ese adiós callado.
¿Y si hubiera sido antes? Antes de los viajes y los reencuentros, antes de las horas encerrados y los permisos para besarnos frente al mundo, antes de la playa y las ciudades enormes que recorrimos juntos. Antes de los enojos y las discusiones, antes de los planes que nunca fueron, antes de que perdiéramos juntos la fe en el amor. Antes de las decisiones que nunca tomamos y las palabras que nos guardamos para siempre.
Entonces no sería yo escribiendo mientras te veo a lo lejos, simulando estar ocupada para no tener que enfrentarme al saludo casual al volver a encontrarte. Entonces no serías tú viéndome de reojo, sonriendo a fuerza mientras te alejas en la multitud. ¡Que lástima que no fue antes!
[No es que el amor no exista, es sólo que no es como yo me lo imaginaba.]
de mis canciones del 2012.
Jan 22Comencé a hacer esta lista en enero del año pasado, con la idea de compartirla aquí cuando el 2012 hubiese llegado a su fin. Hace casi un mes que esto pasó y yo no había logrado encontrar el tiempo para hacerlo, así como en los últimos 4 meses no había logrado encontrarlo para venir a escribir a este espacio.
El 2012 fue un año lleno de momentos mágicos, de historias que nunca creí que sucederían, de viajes, de escapes, de simplezas, de secretos y de “volver a creer”… un año que marcará a los que vienen, que será el “a partir de” en muchos de mis planes a futuro, un año con protagonistas inciertos.
Cuando inicié a escribir esto tenía un poco el recelo que me han causado los últimos días de mi vida -en los cuales he tenido pérdidas importantes- sin embargo, quiero dejarlos de lado y comenzar a compartirles esta música con ese “feeling” que me acompañaba hace un año, cuando la historia de mi 2012 apenas iniciaba…
The Asteroids Galaxy Club – Heart Attack: Energía pura, colores por todos lados y una buena canción de fondo para subirse a un avión -o muchos- en busca de la aventura. Inicié el año escuchando mucho a esta banda, compré boletos para el concierto que darían en Seattle y me lastimé el tobillo el mismo día del concierto, por lo que me lo perdí. Espero vuelvan.
The Shins – Simple Song: Lo mio con esta canción fue “Amor a primera escuchada”, pero luego se volvió amor del bueno cuando la escuché en vivo, unos meses más tarde. Con ella aprendí que a veces buscamos en la fuerza y el sentimiento de una canción el pretexto perfecto para llorar sin ser cuestionado… y gritar un poquito por todas esas veces que nos quedamos callados.
Rhye – Open: Música y letra tan sensuales como la voz de quien interpreta. Imposible no perderse en ella. Esta banda fue “Mi descubrimiento del año”, cuando escuché esta canción la puse unas 10 veces seguidas, y en todas ellas mi piel se erizaba. Quizás fue con ella que me di cuenta cuánto me emocionaba compartir mi música con algunas personas.
Electric Guest – This head I Hold: Ustedes sabrán que se han ganado un espacio especial en mi vida cuando sea capaz de bailar sin pena este tipo de canciones frente a ustedes, mientras salgo de bañarme o cuando estoy cocinando, sin pena, solo siguiendo el ritmo. Esta rola me enseñó que @tanalasta y @beautiful_loser tienen mejor percepción a la segunda escuchada de una rola. [jajaja]
School of Seven Bells – The Night: Cada que escucho a esta banda pienso “Me gustan ese tipo de voces”, quizás soy una fácil pero me conquistan con esos tonos suaves y las melodías sencillas. Quizás la menos favorita de toda esta lista, pero la que me hace recordar cuantas veces quise estar en otro lado, sin disfrutar en el que realmente estaba.
Oblivion – Grimes: Una canción del 2011 (WOW, dicho ahora si que suena viejo), pero que a mi me conquistó hasta el 2012. ¿Ven cómo si me gustan ese tipo de voces suaves? Perseguí a esta banda el los días que estuvieron por Seattle, sin embargo, decidieron tocar el día de mi cumpleaños en un sitio alejado de dónde yo ya había pensado festejar. Bad timing [again]
Silversun Pickups – Lazy Eye: Creo que no me había dado cuenta cuanto me gustaba esta canción hasta que un día noté que la tenía en varias listas. Siempre me hacía sonreír esa parte donde dice “I’ve been waiting for this moment all my life”, creo que -secretamente- le guiñaba el ojo al intérprete y pensaba “Yes, I’ve been too”… de esas canciones con las que te identificas en una frase y el resto ya no importa tanto.
The Rapture – I miss you: En mis listas de “favoritas” nunca van a faltar las canciones que (sin importar lo que diga la letra) me hacen bailar. Esta es una de ellas (yo bailo casi con todo) y la incluyo porque me sorprendí cuando vi cuál era la banda que interpretaba. Supongo que llega una edad en la que, sin querer, ya tienes algunos prejuicios musicales.
Muse – Madness: Muchachos, así es como siento yo cuando me enamoro: la pura locura y, al mismo tiempo, la solución a todo. ¿Y luego? Ganas de descubrir entero al ser amado, de ver si es real, de no dejar de verlo, de tocarlo, de sentirlo cerca, de sonreírle para que sepa que somos felices teniéndolo ahí. Uno entiende muchas cosas de la vida cuando se enamora… y si no, ya no importa mientras se esté junto a esa persona especial.
Daughter – Youth: Quizás la canción más triste de esta lista, no la escuchen mucho porque -no se a ustedes- pero a mi me pone triste. Pero bueno, a veces una canción triste no está mal. Fue una canción que me acompañó mucho en los momentos a solas, sobre todo esos en los que estás rodeada de gente sin poder decir demasiado.
JJAMZ – Heartbeat: Lo más POP de la lista, debo confesar que esta rola me conquistó cuando la escuché en el promocional del “Nuevo Myspace”. Cuando uno se enamora, hay canciones que parecen tener puerta abierta. Amor con precaución, amor pidiendo paciencia, amor nervioso… así me suena esta rola, quizás por eso me gustó tanto.
Rhye – The Fall: Como bien dije antes, esta banda fue mi descubrimiento del año, sólo por eso me doy el gusto de compartirles una canción más de ellos. “Don’t run away, don’t slip away my dear” es lo que dice su letra. Me gusta pensar en que un día será cierto y dejaré de correr.
Esas fueron mis 12 canciones del 2012, una por mes, hubo mucha más música en mi año pero estas fueron esas canciones que guardé para compartirlas con ustedes en esta lista. Sin embargo, aquí vienen 3 más, una especie de “Anexo” que quiero incluir porque sin ellas la historia de este año estaría incompleta:
Wild Child – Silly Things: La gente cambia, se va, regresa, hace y deshace pero ¿será que el amor de verdad todo lo puede y que nada de eso importa si de verdad se quiere?
Oliver Tank – Up all Night: Esta es una canción que me quedé con ganas de ponerle a alguien… creo que nunca lo recordé cuando las situación era la adecuada. Ni modo, se quedará aquí esperando a que le llegue un buen momento para sonar.
Lenny Kravitz – It ain’t over ’til it’s over: Hay historias que terminan y otras que nunca lo hacen, son contínuas y reaparecen cuando menos lo esperamos. Me da risa pensar en la forma en que esta canción lo dice “Esto no se acaba hasta que se acaba”. Y a veces es eso, son las dudas y es el siempre preguntarnos ¿será posible? lo que nos mantiene intentando.
No estoy segura acerca de lo que pasará en este año pero, pase lo que pase, se que estará lleno de música. Si quieren escuchar todas las canciones de esta lista, aquí les dejo los links: [SPOTIFY] [GROOVESHARK]
[A veces es necesario dejar morir una esperanza para comenzar a hacer planes nuevos.]
de las contraportadas.
Sep 24A veces -cuando estoy leyendo un libro- me gusta regresar a leer la contraportada, ese texto que seguramente leí antes y que me convenció de querer devorar el libro entero (a menos que haya sido un regalo o una recomendación de algún amigo). Lo vuelvo a leer por muchas razones, a veces para acordarme porqué elegí ese libro -cosa común para darme ánimo en las partes tediosas o lentas- en otras simplemente para convencerme de que hice bien, e incluso así nada más, por accidente, por no tener más de 2 minutos para abrirlo y querer guardarme una impresión rápida de él.
Casi siempre logro encontrar recordar porqué ese libro está en mi colección y eso simpre me hace sonreír. Otras sencillamente no logro recordarlo; cuando esto último sucede, es complicado que siga adelante con la lectura.
Hace una semana estaba pensando en esto que acabo de escribirles y no pude evitar ver cierta similitud en ese ejercicio con la forma en que llevamos nuestras relaciones humanas. Vamos escogiendo a las personas que nos acompañan en la vida por las impresiones que causan en nosotros, por casualidad, por “recomendación”, por agrado; al menos así lo hacemos con las que están de cerca, esas a las que procuramos, las que nos preocupan, a las que disfrutamos abrazar y con las que podemos pasar horas platicando.
Pasa el tiempo y vamos construyendo historias con esas personas; sin embargo, cuando algo pasa con alguna de esas relaciones y comienza a lastimarnos, a cansarnos, a ir en contra de nosotros o ¿por qué no? a aburrirnos, creo que bien vale la pena regresar, recordar porqué y cómo fue que dejamos que esa persona entrara en nuestra vida. Las circunstacias quizás habrán cambiado, su personalidad, la nuestra, el contexto, las intenciones… tantas cosas. Con todos esos cambios ¿valdrá la pena entonces conservar a esa persona? ¿o será mejor cerrar la historia en el momento en que aún significa para nosotros un buen recuerdo? En el caso de los libros es fácil cerrarlos, guardarlos (porque uno nunca sabe, quizás en un par de años vuelvas a tomarlos y los encuentres tremendamente interesantes) o regalarlos, donarlos, etc. pero, con la gente no es tan sencillo.
Últimamente pienso mucho en esto. Hoy no pude más y vine a contarles de mis reflexiones.
[Quería despedirte de manera especial... Ingénua, no me había dado cuenta de que tú te habías ido ya.]
de la melancolía… que se parece a la tristeza.
Sep 18Pasé la noche entera entre los pedazos de historia que quedaron regados por la casa tras nuestra despedida, y no logro aún encontrar en qué momento dejamos de ser aquellos de los que nos enamoramos.
Hablamos en voz baja y sin reclamos, nos despedimos de noche, casi en silencio; parecía que no había ya nada más que decir pero, con cada palabra que nos guardábamos, se generaba una explosión invisible dentro del cuarto. Después de años de poder hablar acerca de cualquier tema, parecían habérsenos acabado las cosas para decir, no así las miradas, que aún se buscaban inquietas queriendo rescatar algo del sentimiento que aún se dejaba ver en nuestros ojos.
Me enamoré de ti el día aquel en que pasamos horas en la carretera, charlando de música y disfrutando del atardecer, me encantaste con tu forma de hablar, con tu risa franca y tus coqueteos descarados, ese día me dejaste queriendo probar todos esos besos de los que me contaste mucho y no me diste nada. Recuerdo que, cuando al fin me diste uno, me volví fan de tus besos. Con el tiempo me dí cuenta de que esa forma nerviosa de mover las manos era sólo una de tus tantas manías, que roncabas por las noches, que inventabas historias para probar tus puntos y que huías siempre antes de decir lo que sentías. Me gustaban tus defectos, de la misma forma enferma en que me gustan las canciones que hacen llorar, casi tanto como me gustan las causas perdidas.
Intentamos andar por el mismo camino a pesar de ir en distintas direcciones, hicimos planes que parecían llevarnos juntos y hasta intentamos cumplir promesas que sabíamos se romperían algún día, nos divertimos en cada día que compartimos y pasamos noches ideando la forma de prolongar ese tiempo, postergué mis sueños y tú te desvelaste intentando alcanzar los tuyos… pero parecíamos no lograrlo. Pasamos noches enteras hablando de la mejor forma de permanecer juntos sin perdernos en el intento, sin dejar de ser quienes éramos, imaginamos los lugares perfectos, las situaciones idóneas, viajamos y nos perdimos así: juntos; pero al final habíamos decidido que lo mejor era retomar nuestros rumbos, continuar nuestros caminos y volver a ser esos de los que nos habíamos enamorado.
Lo hablamos una noche, con vino tinto y música de fondo, riéndonos ante nuestros constantes fracasos, abrazándonos porque teníamos miedo a dar ese paso y no encontrarnos nunca más de vuelta; a la siguiente mañana puse música alegre, empacaste tus cosas y yo las mías, pero el departamento se veía lleno, repleto de todo lo nuestro… y nosotros sin saber qué hacer con ello. Acordamos pasar un día más juntos, para besarnos tanto como nos permitiera el día, para hablar y decirnos todo, para dejar de preocuparnos por lo que vendría, para dormir y reconocernos en la oscuridad una vez más.
Cada minuto de ese último día deseé que te arrepintieras y estuve tentada a hacerlo yo misma, a pedirte que te quedaras… me negaba a la idea de estar lejos de ti. Pero llegada la noche te fuiste y todo lo nuestro dejó de serlo, lloré tanto como no lo había hecho en años y me quedé dormida entre de esos pedazos de historia. Ahora ha amanecido, tomaré mis cosas y me ire sin pensarlo demasiado, con los planes a futuro claros y la esperanza de volver a coincidir contigo.
[Hay cosas que todavía hago pensando en ti, de esas que no puedes decir en voz alta sin que alguien se sonroje.]
Guilty Birthday, guilty music.
Aug 08Hay cosas que uno va anotando en la lista de “Antes de los 30″, mientras que existen otras que ponemos en las de “Cuando tenga 29″; este playlist surge del día en que Gris agregó a esta última el escuchar toda la música que @tanalasta y yo le enviáramos, no importando como pudiésemos afectar su reputación musical online. Aquí la prueba:
… a partir de ese día, @tanalasta y yo nos dimos a la tarea de crear un playlist lleno de música de la que Gris no se sentiría orgullosa de escuchar. El resultado: Música pop a montones, de esa que posiblemente no es buena pero… te hace reir y bailar en las fiestas y las discotecas.
Como siempre en nuestras listas colaborativas, hay textos que acompañan a las canciones y les explican un poco el porqué de que las hayamos elegido.
@tanalasta
- Malchik Gay - Es clásico, es gay. Tiene ondita. No puedo decir nada más. Hasta creo que te puede gustar… como esos hombres guapos y de mal gusto a los que no les dices que no después de cuatro cervezas.
- Blue Jeans - Lana del Rey es mi gusto hipster culposo. Esta resulta ser de mis favoritas. Decidí incluirla después de ver el video tan surrealista con el muchacho de los tatuajes.
- Superstar - Cursi pop británico añejo. Eso. La letra me recuerda la noche del Black Horse y las conversaciones que trajo después.
- Should’ve said no - Country! Es como la power song de ardido. No me explico por qué… andaba yo dolida cuando me la presentaron o algo.
- Good Girls go Bad - Party song. Esto es una joya porque Leighton Meester canta en ella y porque Cobra Starship… les tengo fe de a ratos.
- Taio Cruz – Dynamite: Esta me parece una rola de fiesta en la playa, con muchachos musculosos bailando a tu alrededor… escoge el que más te guste y baila nena
- LMFAO – Party Rock Anthem: Animal print y pantalones de cuero, consigue a un chico que tenga esto como outfit y luego ten una cita romántica… deja que ponga él su iPod para amenizar la noche, te vas a divertir.
- Flo Rida – Good Feeling: Si tuviera un amigo como el de este video… le pediría que fuera él por ti al aeropuerto ahora que vienes a visitarme. Por supuesto estaría escondida, sacando fotos de cada momento para ver tu reacción.
- Pitbull – International love: La rola para el ligue de media noche, grita mucho y muévete toda cuando mencionen las mexicanas mami
- Justin Bieber – Baby (Acústica): No podía faltar el talento prometedor de este muchachito, enjoy.
Y recuerden…
“Ninguna biblioteca musical está completa si no tiene gustos culpables”


Sing…