Author: Lorena Ruiz

Intensa-mente

Hace un tiempo alguien me dijo que no parecía yo una chica que pudiera tener sexo o besar a otra persona sin que eso significase algo para mi, sin involucrar sentimientos. Desde ese día me pregunto qué tan cierta es esa percepción cada que tengo ese tipo de interacciones. Creo que es momento de aceptar que aquel muchacho tiene razón.

Soy una persona que va por la vida sintiendo intensamente. Sí, he besado a alguien a tan solo 5 minutos de haberlo conocido sólo porque la química era tal que, de no haberlo hecho, seguramente algo en mi interior habría explotado. Guardo al menos un detalle de cada persona a la que he besado, a veces la mirada, otras la forma en que sus manos se cruzaban con las mías, su olor, la forma en que parecía sonreír mientras nos besábamos, el aroma de la barba o el sabor a vino tinto. Más de una vez lo he dicho… soy una romántica.

Dejo que la música me haga reír, llorar, bailar y enamorarme, cierro los ojos y disfruto cada nota como si de ello dependiera mi respiración; me doy la oportunidad de creer y de querer, aunque mucha gente abuse de lo primero y tenga miedo de lo segundo. Escucho y aprendo de lo que la gente con la que hablo dice, pero también de lo que calla. Me gusta poner atención en los detalles y ver felices a quienes aprecio.

¿Y luego?

El tiempo y los años me han enseñado a alejarme sin dejar de admirar lo valiosos, inteligentes, guapos o interesantes que han sido aquellos que han pasado por mi vida. Soy capaz de escribir historias de amor pensando en ellos (si, a veces en más de uno a la vez) y puedo extrañarlos sin que eso me haga detener mi vida para querer buscar incluirlos de nuevo en ella.

Me gusta sentirme enamorada y es este gusto quizás el que me ha llevado a descubrir aspectos fascinantes de las personas con las que me cruzo, lo que me ha impulsado a perfeccionar el arte de sorprender y hacer felices a quienes quiero.

… y todo esto lo pensé hoy en el concierto de Adele, mientras de fondo se escuchaba “One and only”, una canción que durante mucho tiempo me hizo llorar debido a la angustia que me provocaba pensar en que estaba yo dejando de luchar por algo o alguien; hoy me sacó un par de lágrimas mientras me reía de mí misma al recordar todas las cosas que he llegado a hacer por amor, es un buen récord, ha sido una buena serie de aventuras, una excelente forma de vivir la vida.

[Y parece que, después de todo, a mi si me gusta ir a Cuernavaca…]

De mi manía de atar canciones a las personas.

Siempre que escucho “With or without you” de U2 me da risa, no hay forma de que no me acuerde de ese niño de mi secundaria que me dedicó la canción y me la grabó muchas veces en un cassette (para todos los que nacieron después de los 90s… un cassette es una forma ya casi prehistórica de almacenamiento de música). Recuerdo cómo no me la creía… era el niño más popular de la generación.

“The first day of my life”, de Bright eyes,  me recuerda siempre a un muchacho con el que salí en la Universidad, de esos amores con los que juras vas a pasar el resto de tu vida… cosa que sólo hubiera sido cierta si yo hubiese muerto a los 23 (y que bueno que no pasó). Me acuerdo mucho de la cara que tenía cuando le puse la canción, era como si al escucharla hubiera descubierto el verdadero significado del amor… justo el día en que terminamos.

“Virginia Moon” me lleva de regreso al día que me casé, era la canción que sonaba cuando inició la ceremonia… yo misma la elegí. No importa todo lo bueno y malo que haya pasado desde entonces, la escucho y soy capaz de regresar a ese día y a sentir de nuevo todo lo positivo que tuvo aquella tarde de playa y amigos.

Se me podría ir la noche recordando canciones y contándoles de los momentos específicos a los que ellas me llevan, pero no lo haré. Hoy solo les vine a contar que a veces ese link que hago entre los momentos de mi vida, las personas y la música, no me gusta tanto. Cuando las canciones que me gustan terminan entrelazadas con malos momentos, me cuesta rescatarlas. Hoy intentó rescatar esta canción, ojalá pronto pueda escucharla sin sentir que me aprietan el cuello violentamente mientras lo hago:

[and it’s over…]

El ya tradicional wishlist de cumpleaños.

Existen cosas que uno hace de manera periódica a manera de rituales personales, para mi, hacer listas de cosas que quiero (materiales y no) en mi cumpleaños y en navidad, es uno de esos rituales… y últimamente se me había pasado hacerlo, estaba distraída de mi misma, me estaba olvidando de mi, de lo que soy, de lo que me gusta y del porqué hago este tipo de cosas.

Por un momento me olvidé que estas listas, más que una demostración de mi afinidad por el consumo y demás… es una forma de recordarme que hay muchas cosas por las que quiero trabajar, cosas que me emocionan y detalles con los que me gustaría acompañar mi vida.

Dicho esto… aquí va mi lista de deseos para este, mi cumpleaños número 31:

  • Una camiseta azul rey (o un saco, pero de ese color).
  • Muchas felicitaciones de los amigos que creo perdidos.
  • Un pase para unas clases de Yoga (Zona Roma-Condesa, plis)
  • Esta vajilla [LINK], soy fan… ¡la amo! (para 6 personas estaría lo más)
  • Una buena noticia… de lo que sea, internacional, nacional, local, personal… pero que sea buena.
  • Unos tennis para correr de algún color brillante (amarillos, azul rey o naranjas)
  • Un par de boletos para ver a Aerosmith (Quiero verlos desde que estaba en la prepa, ya que se me haga caray)
  • Una historia que me haga creer en el amor (no tiene que ser cierta, solo linda).
  • Un desayuno en un lugar nuevo.
  • Una playlist con canciones de amor, porque este año la mía está muy corta (¿sabían que cada año hago una con esta temática?)
  • Una mochila para mi computadora, porque al parecer las bolsas van a hacer que me enchueque a un lado de tanto peso. Algo así… [LINK]
  • Un pastel de 3 leches.
  • Muchos abrazos, miles, tantos que me hagan olvidarme de todo lo que me ha pasado últimamente.
  • Una botella de Gin.
  • Un masaje… o un día de spa… o unas buenas vacaciones (diiiigo, soñar no cuesta nada)
  • Una llamada o un mensaje de voz de alguien que hace mucho no escuche.

Nos leemos pronto, me voy a preparar la fiesta…

La wishlist navideña del 2015

El 2015 ha sido un año de muchos cambios, un año de montones de retos y definitivamente un “a partir de” en mi vida. Estoy haciendo muchas cosas que hace un año aún se veían  muy lejanas, estoy recuperando algunas cosas que había dejado medio olvidadas y construyendo otras nuevas.

Y van a seguir llegando los cambios, ya me verán hacer malabares para que no me tumben y que, si lo hacen, de menos caiga yo con gracia. En fin, algo que no quería que cambiara es la tradición de hacer mi “Cartita”, a los Reyes, a Santa Claus, a quien se deje; a unos días de que llegue navidad aquí les dejo una lista con las cosas que siento que quiero (y más importante aún… que necesito), no se sorprendan de ver tantas cosas para casa, la razón es que pronto habrá nuevo depa y hay que amueblarlo:

  • Un comal especial para hacer carnes en la estufa. Este de Amazon lo mandan a México, así que no hay pretexto [LINK]
  • La película de “Le Petit Prince”, porque quiero que sea la primera que vea en el nuevo depa. [LINK]
  • Esta tabla para picar que es una MARAVILLA y que quiero tener en mi cocina (en gris, plis) [LINK]
  • Este bonito set de 3 refractarios, porque quien me conoce sabe que me gusta cocinar y hornear. [LINK]
  • Este bote de basura para la cocina. [LINK]
  • Una olla express (para aquello de las sopas y los flanes). [LINK]
  • Una cobija deliciosa para dormir súper calientita. [LINK]
  • Un abrigo rojo (o uno azul marino)… algo como esto [LINK]
  • Una vajilla que vaya con los colores que quiero para casa. [LINK]
  • Estos mantelitos coquetos para la mesa. [LINK]
  • Un tapete para el baño, pero de estos que ya sé que me encantan para salir de la regadera (color gris oscuro, plis). [LINK]
  • Este lápiz para los labios, que es de los pocos que me gustan. [LINK]
  • Un taladro y una caja de herramientas, porque me harán falta para montar todo lo demás.
  • Unos converse de piel blancos, porque así es más fácil lavarlos. [LINK]
  • Gel para bañarse con aroma a coco o a mandarina. En particular soy muy fan de los de Bodyshop.
  • Boletos para el concierto de Coldplay… o el de Adele… o alguno al que gusten invitarme 😀

Pues esos son mis deseos de este año, claro que las pijamas, los abrazos, los libros, los buenos deseos y las invitaciones por café o a comer, nunca están de más y siempre son bienvenidas. ¡Nos vemos en el 2016!, que sea un año lleno de experiencias positivas para todos. 😀

 

Acerca del #DíaMundialSinAuto

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Hoy es el #DíaMundialSinAuto y tanto las redes sociales como la Ciudad de México (que es donde vivo) se llenaron de invitaciones a ser conscientes con el medio ambiente, gente en bici y demás, cosa que celebro; pero también se llenó de incoherencias, oportunismo y chistes involuntarios, les cuento…

Yo uso la bicicleta prácticamente todos los días, es mi medio de transporte principal (siempre que la lluvia y la “zona ecobici” me lo permitan), así que conozco ya las rutas que utilizo, me sé los baches que hay en el camino y hasta las zonas en las que hay más probabilidad de que los coches invadan el carril para la bicicleta. Es por eso quizás que hoy me llamaron la atención un par de diferencias en mi camino habitual.

Por primera vez desde que uso la bici en la misma ruta (poco más de 6 meses), hoy me tocó que hubiera agentes de tránsito pidiendo a los coches, que SIEMPRE invaden el carril de bici a la altura de la Torre Bancomer en Paseo de la Reforma,  que salieran del carril de las bicis, cosa que facilitó mucho mi tránsito por esa zona. Claro que más adelante algo me frenaría, se trataba de una comitiva de personas (que asumo eran personajes públicos) que iban super lento, además de ir rodeados de personal, personal de seguridad, etc., sonriendo a las cámaras que los grababan en su hazaña de salir en bicicleta por la ciudad (cámaras que iban montadas en una camioneta que iba ‘a vuelta de rueda’, obstruyendo el tránsito automovilista). Me pareció un chiste de mal gusto, buscando dar una imagen de personas responsables mientras sus camionetas y autos obstruían el tránsito.

A raíz de lo anterior, cada que veía la imagen de algún personaje público subido en el metro, la bici y otros medios de transporte colectivos, pensaba “¿A cuántos habrá afectado para capturar esos momentos?”. Conozco bien la importancia de la comunicación y las redes sociales, la imagen positiva que buscan reflejar cuando comparten la imagen de un funcionario que se transporta de manera responsable (al menos por un día); sin embargo, me desanima pensar que muchos de ellos, más allá de tomar esa experiencia como una oportunidad de conocer y mejorar las condiciones que las personas “de a pie” experimentan en su día a día, al tiempo que cuidan el medio ambiente, usen este día únicamente para atraer los reflectores -y los likes-sobre ellos.

Creo que esta ciudad sería distinta si existiera más gente dispuesta a dejar de lado el auto (o accediera a compartirlo), un poco de nuestra comodidad definitivamente puede darle un giro distinto al futuro de nuestro medio ambiente.

¡UPDATE!

Ya encontré una de las fotos que les tomaron al grupo de legisladores que nomás hizo más tráfico por llevar en camionetas a su equipo de producción. Noten en ella mi cara de “los odio a todos”. [LINK]

MÉXICO, D.F., 22SEPTIEMBRE2015.- Emilio Gamboa Patrón, coordinador de la bancada del PRI en el Senado, encabezó una rodada de legisladores tricolores del Auditorio al recinto legislativo en Insurgentes y Reforma, en la conmemoración del Día Internacional Sin Automóvil. FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

MÉXICO, D.F., 22SEPTIEMBRE2015.- Emilio Gamboa Patrón, coordinador de la bancada del PRI en el Senado, encabezó una rodada de legisladores tricolores del Auditorio al recinto legislativo en Insurgentes y Reforma, en la conmemoración del Día Internacional Sin Automóvil.
FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

La wishlist de los 30s

Si ustedes leían este blog antes de que sucediera la tragedia y perdiera varios cientos de posts, seguro sabrán que desde hace AÑOS hago una lista de cosas que me gustaría tener de regalo para mi cumpleaños. Sabrán también que, si bien la hago como guía para que sepan qué regalarme (si es que quieren hacerlo), el objetivo principal es ir guardando un tracking de las cosas que me llaman la atención, de cuáles son mis intereses y cómo cambian a través del tiempo.

Este año me toca llegar al tercer piso y… no sé si por eso o porque soy una mujer afortunada, algunos regalos me han ido llegando por adelantado, pero igual los incluyo en la lista(con comentario incluido), para que no se queden fuera del tracking. Sin más, va la ‘wishlist’ de los 30:

  • Que celebren conmigo :-)
  • Un boleto de avión DF – Austin – DF (porque quiero ir al Austin City Limits para celebrar mi cumple medio atrasado)
  • Este libro de Nick Hornby (puede ser en versión electrónica o impresa, como prefieran) [LINK]
  • Boletos para ir a ver a Belle and Sebastian, aunque vaya a ser en el inmundo Pepsi Center [LINK]
  • Como quiero aprender a maquillarme (si, recién), creo que algo como esto me serviría para traer algunos instrumentos en la bolsa: [LINK]
  • Una clase personalizada para aprender a maquillarme (amigas que sí saben como, enséñenme)
  • Abrazos largos.
  • Un vestido bonito. <— TAKEN (pero siempre puedo tener otro más eh)
  • Esta bolsa en gris, para esos días en que me gusta ser femenina. [LINK]
  • Un vale por un mes (o por 10 sesiones, como sea) de hot yoga en este lugar. [LINK]
  • Una cangurera con botellitas de agua para correr (o para la bici). [LINK]
  • Unos audífonos inalámbricos para correr. [LINK]
  • Boletos para ir a ver a Marc Anthony en el Auditorio Nacional, porque gustos culpables y ganas de bailar. <— TAKEN!
  • Un vale por un masaje o un día de Spa, de preferencia en la Colonia Roma, la Condesa o anexas (DF).
  • Un playlist hecha especialmente para mi que me haga querer regresar a correr.
  • Un paraguas bonito, resistente y compacto para sobrevivir al lluvioso verano del DF.
  • Desde hace algún tiempo trato de cambiar mi cartera cada año. Para la llegada a mi tercera década me gustaría esta: [LINK]
  • Un vale por: “Yo te ayudo a pintar cuando te entreguen tu depa” (pueden ser varias personas eh)
  • Pantalones de vestir como estos [LINK]
  • Este libro (para seguir alimentando mi lado romántico) [LINK]
  • Boletos para ir a ver a Carlos Vives en el Auditorio Nacional, porque quiero escuchar “Cuando nos volvamos a encontrar” y llorar bajito mientras bailo. <— TAKEN!
  • Una cena preparada solo para mi, con un postre delicioso.
  • Una foto donde estemos juntos impresa y en un marco bonito.
  • Este libro que quiero desde mi cumpleaños de hace un año y que nomás no consigo. [LINK]
  • Boletos para el Cirque du Soleil en México [LINK]
  • Un reloj inteligente “Withings” en color arena. Los descubrí hace poco y me enamoré, tienen todo lo que una smartband pero disimulado tras un diseño de reloj convencional, además la batería le dura 8 horas. [LINK] <— TAKEN!
  • Una invitación a comer, en un lugar que ustedes elijan, pero que crean que me puede gustar.
  • Cosas para el nuevo depa (ya casi, yay). Ejemplos: Sábanas(blancas de preferencia), algún objeto lindo de decoración, una batería de cocina (como esta en gris oscuro), una cajita como esta para usarla de botiquín,  un juego de cuchillos como este, algo así para la pared, etc etc etc.

Todo lo que inicia… termina.

Hace más de 7 años comencé a escribir un blog. Quizás no con posts diarios ni con un tema en específico, era más bien como una recolección de memorias, un espacio para escribir todas esas cosas que uno va pensando en el día y que luego no sabe dónde poner. Hace 5 años lo mudé a este, mi propio dominio… donde había vivido apasiblemente…

Hoy, por olvidos, distracciones y demás… perdí la información de ese blog, no exagero cuando les digo que se me fue el día tratando de recuperar lo que tenía ahí, las historias, las listas musicales, mis reseñas de libros, las fotos, las listas de cosas por hacer. Al momento se escribir esto… aún no tengo éxito con ello.

Una parte de mi quiere seguir luchando para recuperar los textos que había en ese espacio, a la otra -aunque le da nostalgia pensar en esos recuerdos perdidos- quiere dejarlos ir.

Sin embargo… la fiesta debe continuar y, no importando si esos textos son recuperados o no, yo no voy a parar de escribir. Esto podría ser tan solo un nuevo comienzo con la hoja en blanco, uno de los tantos que tendré en este año.

Gracias por leer :-)