de las últimas veces
de las últimas veces
Dec 29
Sonó esa canción, como sonaba muchas otras veces, pero fue como si supiera que ahí estabas, del otro lado del mundo pensando en lo mismo que yo, o quizás soñando (por culpa de las 7 horas de diferencia) con ese recuerdo: La cama revuelta, la música de fondo y dos tontos que no tenían en común más que las ganas de que no saliera el sol para seguir jugando a ser una pareja.
Sonreí y marqué tu número, sin importar que para ti fueran las 2 de la mañana y aún sabiendo que mi cuenta telefónica me haría ver las consecuencias a fin de mes. Con cada tono que daba el teléfono yo perdía un poco la esperanza, pero tú no dejaste que estos llegaran a cuatro.
“Hello”, contestaste, con ese tono inglés que habías adoptado ya como tuyo, reí discreta y dije “Adivina qué canción estoy escuchando”, “Seguramente aquella con la que te encantaba despertarme para luego bailar encima de la cama, ya hiciste lo primero, ¿y ahora?”, “Estoy bailando sobre mi cama, pero no es igual de divertido.”, en el silencio que siguió supe que estabas sonriendo.
Un mes más tarde estábamos en ese cuarto de hotel, en una ciudad totalmente distinta, pretendiendo ser turistas desconocidos, habías conectado tu iPod mientras conversábamos luego de haber salido a pasear durante el día. Comenzó a sonar aquella canción nuevamente, pero tú ya estabas despierto y yo tenía los pies cansados por nuestras caminatas, aún así saltamos sobre la cama.
Dos días después tomamos aviones con rumbos distintos de nuevo. Antes de despedirnos me dijiste que esta era la última vez, como la vez pasada y la anterior a esa; yo disfruto siempre como si fuera verdad, como si cada momento fuera el último… y brindo porque haya muchas últimas veces. ¿Cual es la próxima ciudad a la que nos escaparemos?
[Y lo bello era antes, cuando nuestra única diferencia era el código postal.]





















Hay tantas historias…pero ESAS son de las mejores
Sigue disfrutando de la música, guapa!